

El reactor puede reducir las pérdidas de energía en la red en más de un 15 %. En un sistema de transmisión de 1000 MW, esto equivale a un ahorro de entre 100 y 150 MWh de energía por hora.
El tiempo de respuesta de ajuste suele ser de unos pocos milisegundos (<10 ms), lo que permite una respuesta rápida a las fluctuaciones instantáneas de voltaje en la red, mejorando la estabilidad dinámica.
Suelen tener una vida útil superior a los 30 años, con una baja tasa de fallos y un tiempo medio entre fallos (MTBF) de cientos de miles de horas, lo que garantiza un funcionamiento fiable de la red a largo plazo.